miércoles, 25 de diciembre de 2013

The Correct Answer II


El cuestionario que había confeccionado Lucy Sonrisa Transparente constaba de dos bloques. El primero las respuestas estaban plasmadas a forma de opciones, el Segundo, consistía en marcar una puntuación del 0 al 5 .

-Bueno… podéis contestar lo que queráis y comentarlo si no os importa, pero obviamente cuando me los lleve será totalmente anónimo lo que hayáis marcadado en esos papeles.

-A mí precisamente eso ya me da igual. Dije riéndome.

Y mientras, Clota entró al Peaks con su abrigo digno de ella y mil bolsas. Se había marcado el día para realizar sus compras navideñas. Numerosas y excesivas compras navideñas. Le presenté a Lucy. Se cayeron bien.

Algunas de las preguntas que dieron más de si a la hora de debatir y que me parecieran interesantes, fueron las siguientes>

“Qué es lo que más valora en una pareja”?

a)Estabilidad.
b)Confianza.
c)Comunicación.
d)Sexo.

Mi respuesta fue clara: Estabilidad.
Clota estaba indecisa entre la Confianza y  Comunicación.
La respuesta de Bart os la podéis imaginar.
-Así que Estabilidad, eh? Doctora Amor.
-Por favor Lu, no me llames eso. Pero sí para mi el trío E.E.E es condición necesaria y suficiente.
-Ya estamos con las siglas, se burló Bart
-Espera, E.E.E? Lucy interrogante.
-Estabilidad, Emotividad y Empatía. Contestó Clota de memoria. A este paso, construirá un diccionario denso para sus artículos y su estudio continuo a cerca de las relaciones.
-Vaya. Lucy Sonrisa Transparente, pasó a ser Lucy Sonrisa Patidifusa.
Pero mi razonamiento siguió en continuo movimiento…
Después de las últimas experiencias, -para qué mentiros de casi todas mis experiencias-, mi pequeña tesis a cerca de la dependecia femenina que últimamente se manifiesta entre las jovenes y no tan jovenes se acercaba cada vez a un resultado eminente que conllevaba a dañar la estabilidad del lazo establecido. No únicamente, claro está, el encontrarnos con tarados que hoy nos quieren  muchísimo y mañana necesitan pensarlo es mucho más que un motivo de peso a añadir.

“Pues yo creo que la confianza y la comunicación es algo tremendamente prioritario en una relación” sentenció Clota.

Sí, pero no. Y me expliqué.
Cada día que pasa soy más excéptica a las definiciones. Me parecen demasiado relativas, y sinceramente, no creo que ni la Confianza ni la Comunicación de la que muchas y muchos hablan sea lo que de verdad significa para mí.

Y a su vez lo que de verdad signifiquen,
Quien sabe,
Quien se aventura
A encarar la verdad
Y saber, lo que fue,
Lo que es.

“Confianza distorsionada”, pensé miles de veces.
“Comunicación excesiva” otras tantas.

No obstante, he logrado encontrar un vínculo entre ambas. Solemos confundir Confianza, con Comunicación excesiva, y de eso no se basa este juego. Una pareja está formada por dos induviduos, con sus respectivas vidas, y respectivos ámbitos de vida individual lícitas si no quieren ser compartidas.

Si las que creéis que por tener la contraseña del Facebook de vuestros novios, por ello tenéis una relación segura, yo os digo que a mi modo de ver, lo que tenéis es un problema, y grave, además,
Derivado de la inseguridad,
Y a su vez de no conocer los términos
Confianza y Comunicación
De no quereros mucho
Y no querer al otro,
de verdad y sanamente.

Que deriva todo ello, curiosamente en…inestabilidad.
Que sí Bart, también en problemas en la cama.

Siguiente, por favor.


“Le da importancia a la clase o estatus social a la hora de conocer un posible candidato a pareja”.

a)    Sí
b)   No
c)    NS\NC.

Mi respuesta fue absoluta y rotunda No.
La de Bart ambiciosamente Sí,
Y Clota no dijo nada pero todos sabíamos que era un Sí.

Es cierto, que a la hora de convivir con una pareja resulte importante el hecho de poseer una estabilidad económica a la hora de mirar hacia un futuro juntos, pero…somos demasiado jóvenes para pensar en la hipoteca, el perro, los niños…  Y da igual.  Lo que venga después no debe de influir en el inicio. Ni culpa tiene la otra parte.

-De verdad crees que es algo fundamental, le pregunté a Bart.
-Por supuesto.
-Venga ya, no sé de que me extraño. Ahora que miro a tus mocasines horterocharreros.
-Fue un estimado presente, se rió.
-Un precioso estimado presente, apuntilló Clota,  a lo que después añadió. No sólo es el hecho de que su cartera esté llena o no, si no que es un hecho práctico. Me vas a decir que estarías con un cuasindigente?
-No sería peor que algún capullo con el que he estado.

Lucy Sonrisa Transparente estaba mirándonos perplejamente, pero asentaba la cabeza de vez en cuando sonríendo. Yo pienso que había encontrado un buen marco en el que realizar un productivo trabajo de campo.

Bart agarró por el brazo a Lucy y le susurró “Sí que siempre ha dado con Buenos capullos, así quedó”  los dos se ríeron y yo en parte también. Pero razón no le faltaba, al fin y al cabo en vez de detestar esa lista negra y tachar nombres de mi agenda, el trascurso de mis días con los caballeros de la mesa redonda de mi apatía actual, les debía en parte a quien hoy soy,  esto que hago, y lo que no quiero para un futuro.

Gracias, capullos.

-Y entonces, en vez de una buena Visa, cuál es el requisito alternativo que te gustaría que tuviera el susodicho? Preguntó Lucy curiosa.
-Un buen libro en la Mesilla de noche. Y que no sea sólo para decorar. Si fuera de Hesse, puede que significara un candidato a ser mi media naranja.. Pero lo cierto es que esta moda que hay hoy de parecer culto cuando no, de saber cuando sólo conoces de oídas, y de creerte una biblioteca andante ya no me va. Se lo dejo a las young amateur.
-Entonces para ti la faceta intellectual es un ‘must’ en las cualidades de tu futuro hombre?
-Entiéndela, sólo estaría con capullos intelectuales, dijo Bart.
-Para ya! Me reí. Los requisitos son bastante aburridos. Pero sí, prefiero llamarle un plus importante a apreciar.

Y caí en la cuenta de que..muchas veces nos enamoramos de ideas innatas, vagas, atractivas. Prototipos, construcciones mentales irreales que dibujan lo que creemos o absorbemos de manera inconsciente… Pero cuando llega la hora de la verdad,
La hora de apreciar lo que hay,
Eso que llaman esencia,
Huimos  sin valorarlo
Y no hay nada más ruin.

Y yo ya no quiero ser más ruin.
Yo sólo quiero esencias, no ideas.
Nos dio para tres horas continuar el debate y el juego de pregunta- respuesta, argumentación. Luego, Lucy y yo optamos por ir andando a casa bajo el cielo nocturno de la ciudad de donde el Sol nunca sale.

-Estás hecha una experta, me dijo sonriendo (una vez más transparentemente).
-Todavía quien sabe, si experimentaré más. Por ahora, estoy ondeando la bandera Blanca a…todo esto que ni sé como llamarlo. Estos últimos años han sido intensos.

Llegué a casa empapada. A las tantas. A mi manera. Había decidido no abrir el paraguas aún teniéndolo en mano. Quizás haya sido una manifestación sin importancia pero indirectamente significante de lo que hay en mí.
Y mientras  me premiaba preparandome un baño de burbujas con nostalgia y sales de reflexion, Gainsbourg se puso a sonar en el reproductor de vinilos teniendo el mismo efecto sobrecogedor que siempre.

Entre nota y nota el móvil sonó.
“Un mensaje nuevo”.
Era Blas.
Si quieres seguir todo esto desde donde empezó, Der Mischer, revista en la que escribo, puedes hacerlo aquí:
http://dermischer.com/2013/12/the-correct-answer-ii/

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